Dossier Informativo

DOSSIER EXPLICATIVO DEL CONCEPTO, DESARROLLO Y LABOR SOLIDARIA DEL

“RETTO COSTA BLANCA”

 

INTRODUCCIÓN

Desde OCA queremos hacer hincapié en una serie de consideraciones para la realización del evento que garantizan, por un lado y principalmente, la seguridad y el respeto por la normativa vigente en materia de circulación y, por otro, la innovación a nivel mundial en lo referente a organización de eventos cicloturistas pero, además, vamos a ofrecer al cicloturista unas sensaciones y una experiencia muy especiales que les hará sentir como auténticos ciclistas profesionales en una etapa del Tour de Francia o la Vuelta a España, por poner dos ejemplos. Para ello, explicaremos el concepto y desarrollo de lo que será este acontecimiento.

Por otro lado queremos destacar en especial la labor solidaria que desempeña este evento y es que, desde OCA no concebimos crear algo sin ofrecer una contraprestación a la propia sociedad, sin la cual, nada de esto sería posible llevar a buen término. Para este fin, tal como explicamos detalladamente en el punto cuatro del presente dossier, donaremos parte de la cuota de inscripción de cada participante en el I Retto Costa Blanca a la fundación Retto Princesas, cuyo fin es la recaudación de fondos para la investigación del síndrome de Rett y de cuyo nombre, sale el título de este evento.

 

1.- CONCEPTO

El “I Retto Costa Blanca” (en lo sucesivo “RCB”) es un evento deportivo llevado a cabo por la Organización Ciclista Alicantina (en lo sucesivo “OCA”). La idea parte de la inquietud de crear una concepto nuevo y distinto de lo que hasta ahora son las marchas cicloturistas convencionales, que sea innovador y que conlleve una mayor facilidad organizativa, de coordinación, de respeto por el resto de usuarios de las carreteras… en definitiva, buscamos hacer algo mejor y más seguro pero añadiendo un plus en forma de experiencia inolvidable para los participantes.

Con esa idea en la cabeza se ha diseñado un trazado, tal como se hace en cualquier marcha cicloturista convencional, con la salvedad de que en RCB no hay un cronometraje, no incentivamos la competitividad y con ello evitamos el caos que puede suponer una caravana de 600 ciclistas buscando competir por ver quién llega primero al punto de destino. Con RCB buscamos algo distinto. Buscamos que el recorrido siga suponiendo un aliciente para el participante pero lo planteamos como un reto, que es el de conseguir terminar el trazado dentro de un grupo del que se sabe de antemano la velocidad media con la que llegará al final del recorrido. Esta es la primera innovación que se puede resumir en: “Estudia el recorrido, conoce tus límites, logra tu Retto”.

La segunda innovación es la que hace referencia a la experiencia que van a vivir los participantes. Al realizar el recorrido en grupos (tal como se explica más adelante) que circulan siempre unidos de principio a fin, acompañados cada uno de ellos de coches de asistencia, motos y la figura referente del monitor o “coach”, les daremos la oportunidad de sentirse cuales ciclistas profesionales en cualquier carrera profesional, rodando en grupo y recibiendo instrucciones de su “coach” o de su coordinador de grupo desde el coche, descolgándose del grupo de manera momentánea para recoger del coche avituallamiento líquido o sólido y recibiendo asistencia mecánica en caso de pinchazo o avería en sus bicicletas… y circulando en grupo para llegar al final, a ese final en el último kilómetro con esa ascensión final donde el ritmo si es libre… esto es, has rodado toda la jornada como un profesional, acumulando desgaste, fatiga, kilómetros y, como un profesional, te lo jugarás todo en esa lucha final. Esto, para el ciclista habitual de las marchas cicloturistas, es una experiencia tremenda que jamás olvidarán que se puede resumir en: “Conócete a ti mismo, descubre tu rol, realiza tu sueño… sé un profesional por un día”.

Y esto se completa con el resto de servicios como son el traslado de los equipajes indispensables desde la zona de salida a meta, el masaje tras la realización del recorrido, el catering y la entrega del maillot acreditativo con los colores del grupo en el que decidió vivir esta experiencia, aunque dicha entrega se realiza a posteriori, conociendo con exactitud la gente que finaliza dentro de cada grupo y son enviados por mensajería o repartidos por la propia organización dependiendo de la lejanía del participante.

Al final, el propio evento, por la magnitud del mismo, por los escenarios en los que tiene lugar y por la cantidad de gente que atrae, pasa de ser un evento ciclista a ser un evento que sirve como nexo de unión para toda la sociedad.

Desde OCA queremos destacar el hecho de que RCB es un concepto innovador a nivel mundial y que, como tal, gozará de una repercusión importante que dará una notoriedad mayúscula a cualquier entidad colaboradora de una manera exclusiva, ya sea a través del reconocimiento del trabajo llevado a cabo, de la colaboración, de su profesionalidad y dedicación… y en cualquier medio de comunicación, desde redes sociales a prensa especializada como desde radio a televisión.

 

2.- ESTRUCTURA Y FORMACIÓN DE LOS GRUPOS

¿Cómo vamos a hacer esto? Vamos a formar siete grupos (33, 31, 29, 27, 25, 23 y 21 km/h de media) a los cuales iremos dando salida en la prueba por orden inverso de velocidad, es decir, el grupo más lento saldría el primero, y el resto de grupos en intervalos aproximados de 35 o 40’ (a falta de hacer el cálculo exacto definitivo dependiendo del trazado), dirigidos por un monitor o “coach” que realiza el trazado en bicicleta y acompañados y auxiliados por una moto en la cabeza de cada grupo y un coche (como mínimo) al final de los mismos. En un coche de cada grupo viajará un coordinador de grupo.

2.1.- ESTRUCTURA

La figura del “coach” va a ser otro aliciente más dentro de cada grupo ya que se va a buscar como coach de cada grupo a alguna persona significativa, personajes conocidos del ciclismo o que no son del ciclismo pero si son famosos y apasionados practicantes de este deporte, que no van a dejar de ser meros invitados, figurantes ya que irán acompañados siempre de otro coach “de incógnito” que será algún miembro de la organización que ya conoce perfectamente el recorrido y será quien marque el tempo del grupo.

La función del coach de incógnito consiste, básicamente, en garantizar que el grupo que comanda cumpla la velocidad media asignada a ese grupo, observando en todo momento la normativa referente a seguridad vial y circulación y atendiendo tanto a las circunstancias del tráfico como a las indicaciones que el coordinador crea oportuno hacerle desde el coche. Para esto último se usará comunicación por radio convencional. Además, el grupo, siempre circulará en paralelo en un máximo de tres filas, salvo en caso de adelantamiento por parte de otro grupo, explicado en párrafos siguientes, donde se limitará el número de filas a dos.

Los coordinadores (las personas que conducen los coches de apoyo) serán personas de dilatada experiencia tras el volante en pruebas ciclistas como pudieran ser árbitros de la Federación de Ciclismo, directores de equipos ciclistas o conductores habituales de coches de asistencia neutra en competiciones oficiales. Las funciones del coordinador pasarán por auxiliar a cualquier participante del grupo con el que viaje en caso de avería mecánica y, en comunicación con el monitor de grupo, pedirle que aminore la velocidad para que el averiado pueda reintegrarse a la disciplina del grupo, incluso solicitarle que envíe a los tres o cuatro integrantes más fuertes de ese grupo a reintegrar al rezagado. Esto es… como si de una carrera profesional se tratara. En caso de avería mecánica más grave que un simple pinchazo, una salida de cadena o similar, el averiado optará por la retirada y subir a algún vehículo auxiliar o por esperar a alguna asistencia neutra, que le reparará la avería si es posible y se reintegrará dentro de la marcha del grupo inmediato que circule a continuación.

El coordinador también se encargará de garantizar que el adelantamiento de un grupo a otro se hará de manera ordenada y siempre segura y somos conscientes de que este es el punto más delicado a la hora de salvaguardar la seguridad en la prueba. Los adelantamientos se producirán siempre aminorando la velocidad del grupo que va a ser adelantado y en formación de dos líneas paralelas por grupo, esto es, cuatro líneas en total, dos por grupo y sin salirse de su carril normal de circulación. De este modo el adelantamiento se hará de un modo eficiente y seguro y en un tiempo estimado no superior a los 30 o 60 segundos de duración. Todos estos adelantamientos tendrán que ser autorizados por el director del evento.

Igualmente, si un participante, en el momento del adelantamiento de un grupo a otro, desea unirse a la disciplina del grupo más rápido, podrá hacerlo previo consentimiento del coordinador del grupo que está adelantando.

Como desde OCA consideramos primordial el cumplimiento sin excepciones de la normativa en materia de circulación y seguridad vial, el reglamento de RCB contempla sanción para los participantes que no cumplan con las normas de seguridad descritas y que consistirán, normalmente, en la expulsión inmediata de la prueba y la no consecución del maillot acreditativo de haber logrado su reto. Especial mención queremos hacer a que, bajo ningún concepto, se permitirá la circulación por el carril contrario. Porque también buscamos el orden, la seguridad y la disciplina que exhiben los profesionales.

2.2.- FORMACIÓN

En cuanto al número de integrantes de cada grupo calculamos que será el que sigue teniendo en cuenta que la participación oscilará entre 400 y 600 ciclistas y hemos fijado el tope en 600:

  • Grupo 1: entre 20 y 40
  • Grupo 2: entre 50 y 80
  • Grupo 3: entre 100 y 150
  • Grupo 4: entre 110 y 150
  • Grupo 5: entre 50 y 60
  • Grupo 6: entre 50 y 60
  • Grupo 7: entre 20 y 60

Para calcular estos datos, que son meramente orientativos, hemos tenido en cuenta el número habitual de participantes que llegan en los intervalos de velocidades medias de clasificaciones en otras marchas.

 

3.- DESARROLLO DE LA PRUEBA

Tal como hemos dicho anteriormente, vamos a formar diferentes grupos con sus estructuras, componentes y funciones claramente definidos. También hemos establecido unos horarios de salida para cada grupo y, finalmente, el objetivo de realizar el evento de este modo no es otro que conseguir que, dentro del último tercio del recorrido, los grupos que salieron más tarde y que circulan a una mayor velocidad media, adelanten los que les preceden, llegando a invertir las posiciones iniciales y siempre manteniendo su estructura como grupo. De este modo también conseguimos que en el punto más alejado del recorrido desde el punto de finalización del trayecto, la cápsula de tiempo que ocupa la caravana ciclista no sea superior a una hora, lo cual se traduce en mayor control de la seguridad, tanto personal del participante como vial en general.

A medida que nos acerquemos a la finalización de la prueba, los grupos más rápidos se irán distanciando de los grupos más lentos, pero se estima y los cálculos se realizarán así, que esa cápsula tampoco sea superior a la hora.

En todos los casos, el monitor de grupo observará con rigor la normativa vigente en seguridad vial y circulación, incluyendo paradas en semáforos en rojo, stops, ceda el paso… etc, aunque, por otro lado se negociará con los ayuntamientos de las localidades de paso que el tránsito por estas poblaciones cuente con la colaboración de la policía local para que dicho paso se produzca de la manera más segura, rápida y controlada posible, no siendo la no concesión de esta cooperación un hecho necesario para salvaguardar en todo momento la seguridad y el control de la prueba, aunque si añadiría otro plus a la experiencia del ciclista el hecho de poder atravesar las poblaciones tal como lo hacen sus ídolos en las carreras profesionales.

RCB se considera como una prueba no competitiva, es decir, es una jornada de convivencia ciclista y se considera un reto de cada participante. El premio para cada ciclista es la entrega de un maillot conmemorativo de la prueba como recompensa y reconocimiento no sólo a su capacidad para finalizar en el tiempo que se fijó como reto, si no también como prueba de su buen hacer y respeto por el transcurso normal y seguro de la misma. Igualmente, aquél que se salte las normas, será descalificado y expulsado de la prueba tal como ya indicamos anteriormente. Finalmente, lo que premiamos es el buen hacer y comportarse de principio a fin como un deportista de élite. Nosotros ponemos la experiencia al alcance de todos.

La finalización de la prueba es en el castillo de Santa Bárbara, subida de unos 750 metros para la cual, disponemos de autorización del Ayuntamiento de Alicante para cortar al tráfico de acceso a dicha carretera. Si bien es cierto que dijimos que RCB no es una prueba competitiva, esta ascensión final si será de ritmo libre que dará origen a una clasificación para entregar tres trofeos a los tres primeros de cada grupo. Este será el único sector donde habrá disputa y será en cuesta arriba y con el tráfico cortado. Tal como explicamos anteriormente, se trata de hacer un recorrido de desgaste y kilómetros, garantizando la seguridad y en el último tramo que cada ciclista saque lo que le quede dentro para “disputar la victoria” al resto de integrantes de su grupo, tal como se hace en las carreras ciclistas profesionales de principio a fin.

Al final, con todo esto, logramos que lleguen los primeros los ciclistas pertenecientes al grupo más rápido y los últimos los del más lento y así evitamos que se genere una capsula de tiempo de toda la caravana ciclista, no mayor a una hora y eso redunda una vez más en una mayor sencillez a la hora de organizar y conservar la seguridad necesaria en un evento de este tipo.

 

4.- LABOR SOLIDARIA

Tal como explicamos brevemente en la introducción del presente dossier, el punto fuerte y lo que más nos motiva a la hora de sacar adelante un evento de la envergadura de RCB, es devolver a la sociedad de alguna manera lo que la sociedad permite que llevemos a buen término.

Un ejemplo de esto es como OCA colabora con Retto Princesas pero que es aplicable a cualquier otra entidad que realice labores solidarias, ya sea en Alicante, España o en cualquier otra región del mundo.

Decidimos emprender una labor solidaria entablando conversaciones con la fundación Retto Princesas y determinando de qué modo podríamos colaborar con ellos, tanto para publicitarles como para ayudar en su labor de recaudación de fondos que van destinados a la investigación del síndrome de Rett.

El síndrome de Rett es una afección que se da casi exclusivamente en niñas. Comienza a manifestarse a la temprana edad de entre 6 y 18 meses y produce regresiones en el desarrollo normal de estos jóvenes pacientes impidiendo que puedan valerse por sí mismos y convirtiéndoles así en personas dependientes para toda la vida.

Toda esta tragedia, junto con algún caso próximo en el vecino municipio de San Vicente del Raspeig y la cercanía con la fundación Retto Princesas, nos hizo dar el paso definitivo para volcar gran parte de nuestros esfuerzos en cooperar con ellos y ayudarles en su solidaria gran labor social aportándoles nuestro granito de arena. A día de hoy, nuestra relación es excelente y no hay sección de OCA donde no estén presentes de alguna manera, más aún en algo tan grande como RCB, que recordemos será una novedad a nivel mundial.

¿Cómo colabora RCB con Retto Princesas? Es sencillo. En primer lugar, donando una parte de la cuota de inscripción de cada participante en el evento y, en segundo lugar, apareciendo su nombre bien visible en todo lo concerniente a RCB, desde el propio nombre del evento a la publicidad antes y durante el evento, ya sean ruedas de prensa, presentaciones oficiales, actualizaciones en las redes sociales… A día de hoy podemos decir que RCB sin Retto Princesas, pierde gran parte de su valor y que Retto Princesas sin RCB, pierde una gran colaboración a su causa.

Por la gran repercusión del evento, por la innovación a todos los niveles, porque Alicante es un enclave único, por la pasión por el ciclismo… se nos ocurren muchos motivos por los que crear algo tan grande como RCB, pero ninguno tan importante ni que dé tantísimo sentido a todos los esfuerzos que suponen llevarlo a buen término como la colaboración con Retto Princesas.

Creemos que el mensaje es muy claro: “Sé profesional, sé solidario, colabora en tu Retto”.

 

5.- AGRADECIMIENTOS

Para finalizar, queremos agradecerles su tiempo y les invitamos a mantener las reuniones necesarias para explicar con más detalle o resolver cualquier duda que pueda surgir, del mismo modo que estamos abiertos a propuestas y a buscar soluciones a problemas concretos que puedan ir surgiendo.

Deseamos que este proyecto de tanta repercusión y calado salga adelante, fines para los que su colaboración y buen hacer son tan necesarios como deseados.